Lo que comenzó hace cuatro años como una aventura de apenas siete equipos, hoy se ha consolidado como un fenómeno sin precedentes en la náutica venezolana.
Ángelo Lacourt, presidente de la organización Rally Ecoturístico Delta del Orinoco, no oculta el cansancio en su rostro, pero mucho menos el orgullo de haber liderado lo que él mismo define como un evento «histórico» que ha puesto al estado en el epicentro del turismo internacional.
Con una participación masiva de 90 embarcaciones —cifra que obligó a cerrar las inscripciones por razones logísticas y de capacidad— el rally no solo llenó los ríos, sino que reavivó la economía local de una forma «monstruosa». Hoteles y restaurantes operaron a su máxima capacidad, demostrando que el Delta Amacuro tiene el potencial para ser la capital de la motonáutica en el país.
Lo que nació como una idea para retribuir al Delta lo que tanto le ha dado a sus navegantes, ha trascendido fronteras. Según reveló el organizador, ya existen contactos formales de delegaciones de España, Colombia y Trinidad y Tobago interesados en sumarse a la próxima edición.
La magnitud del evento ha sido tal, que incluso desde Colombia ha llegado una invitación para que la representación del Delta asista al Mundial de Motonáutica, elevando el estatus de la competencia regional a un nivel de élite global.
Las comunidades indígenas y ribereñas no solo fueron espectadoras, sino protagonistas de una logística compleja que garantizó alojamiento y beneficios a los participantes. Para Lacourt, el comportamiento del ciudadano común fue el «plus» que convenció a los visitantes de que el Delta es un destino de clase mundial.
El Rally Ecoturístico Delta del Orinoco ya no es una promesa; es una realidad vibrante que promete seguir rompiendo récords y atrayendo miradas de todo el mundo hacia las aguas del majestuoso Orinoco.

